A la mañana siguiente del estreno (casi 24 horas después) asistí a una clase magistral con Sid Mead (me perdí por cuestiones de horario la del primer día con Douglas Trumbull) y a otra con Charles de Lauzirika. Aparte de alucinar con lo que nos contaron, de estas mesas redondas es de donde ha salido el artículo acerca de los cambios en la nueva versión.
Y el gran momento fue, sin duda alguna, el segundo visionado de la película. Hice cola durante más de hora y media para ser el primero, no por el hecho de elegir el mejor sitio (sentado justo detrás de Sid Mead) sino más bien por compartir la expectación con otros frikis como yo. Un buen rato sin ninguna duda.
La película fue la misma, obviamente, pero preparado como estaba para apreciar cada pequeño detalle de los cambios en la nueva versión la experiencia es alucinante. La impresión que me había causado la película se sumó a la sensación que además me produjo lo que es propiamente la restauración. No se me ocurre mejor forma de definirlo que como el proceso de pintar un cuadro:
El cuadro era ya una obra excelente en 1982, pero ahora se le han añadido unas pequeñas pinceladas, sólo pequeños matices y detalles que enriquecen el cuadro sin cambiarlo en nada. Añadiendo sólo pequeñeces hacen que la profundidad de la película se incremente sustancialmente.
Etiquetas: -24fps-
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Gracias por el ´comentario.
Lo de la foto parecida a la de Rachael con su madre no es ninguna novedad, y ya se apreciaba su similitud en las anteriores ediciones domésticas de la película. Se trata de la primera por la derecha de las fotos sobre el piano, puesta ahí *con toda la intención* para establecer un nexo entre las condiciones de Rachael y Deckard, ambos replicantes.
Lo que no tengo claro es que se trate del *mismo* porche. No tengo una copia de BR a mano, pero creo recordar que se trataba de una casa parecida, pero no igual.
WEKurtz–
Lo dicho, no recuerdo haberlo leído en ninguna otra parte. Para mi fue una novedad, y me encantó.

También fue especial ver otros pequeños detalles en la pantalla grande, como el destello de los ojos de Deckard en su cocina; en TV es un detalle q hay que buscar… en cine es como un puñetazo en un ojo
No sé fueron muchísimas cosas. Una experiencia única vivir por fin esa película en pantalla grande e irrepetible hacerlo con esa calidad.
Saludos, Jorge.
Muchas gracias por compartir los recuerdos sobre tu experiencia en el estreno de The Final Cut en España. En efecto, ver la película en un cine es otra cosa.
Acabo de leer tu lista de cambios. Es un poco lo que me esperaba: sir Ridley Scott se ha respetado a sí mismo y no ha añadido ni cambio demasiado; sólo ha pulido impurezas y corregido errores. Nada que ver con lo que hace George Lucas con sus películas.
Y creo que es mejor así.
Bye !!!!
En mi opinión, esto del FC se ha quedado finalmente como una especie de restauración, más que una nueva versión, que responde a una estrategia de oportunismo comercial, más que a una verdadera intención de hacer un montaje definitivo. Creo que los cambios efectuados no justifican un ¡tercer! reestreno en cines ni el bombo que se le ha dado al evento. Yo, de Ridley, me habría mojado más, pues creo firmemente que hay metraje desechado que hubiese enriquecido la cinta, y habría filmado unos segundos de una vista general del espectáculo de Salome aprovechando la disponibilidad de Cassidy… Pero Scott no ha querido arriesgarse a tocar su obra maestra. Está bien; tendré que conformarme con ver en los extras algunas de las escenas que me gustaría haber visto montadas en el film…
Snif.
WEKurtz–
HEHEHE
Opino lo mismo acerca del objetivo púramente comercial de esta versión. Y aunque Ridley sea el firmante (está claro) no es tanto una obra suya como de la propia productora. Lauzirika (el productor de facto de la obra) ha pasado 7 años trabajando en el proyecto, y en sus intervenciones públicas durante la presentación en Sitges su discurso se podía resumir en 3 palabras:
“Comprad el DVD”.
Para ilustrar este tipo de cosas, Ridley en realidad sólo se reunía con el equipo de prodcutores y de creativos para “supervisar” el trabajo realizado. De hecho se contó una anécdota divertida que ilustra como es la mente del creador:
Mientras trabajaban en Blade Runner él estaba trabajando en “American Gangster”, que tiene una estética peculiar caracterizada por un “casi blanco-y-negro”, y durante las reuniones (inevitable pero inadvertidamente) Ridley trataba de imponer la misma estética a la nueva versión de Blade Runner.
No sé. Esta versión no deja de ser un producto para fans. Yo la veía necesaria, no tanto por los añadidos o cambios, sino por la necesidad de una limpieza y una edición en DVD como Dios manda… Pero yo no dejo de ser un fan. A los que nos vuelve locos esta película la ibamos a consumir de todos modos, y como dice Jack Moreno, al menos no son esos cambios pegados y resultones pero excesivamente obvios que Lucas pone en sus ediciones especiales (que se suceden no cada 20 o 15 años sino cada 5 o 10)…
Con perdón a la sagrada trilogía.